viernes, 5 de febrero de 2016

Juntos todo es mejor - Capitulo 1

Capítulo 1.

16 de Octubre de 2014.

Abrí los ojos, era jueves y tenía que despertarme a trabajar, ayudaba a una amiga de mi madre Gloria ayudándola despachando productos de limpieza que ella misma fabricaba, sencillamente nada fue lo mismo desde que me despidieron de la oficina, ósea, no era fácil pasar de un aire acondicionado, una silla y una hermosa laptop a cargar galones de desinfectante, cargas bloques en una construcción donde también estuve o lijar madera para poder ganarme la vida, aunque ese día era distinto, conocería a una chica con la que llevaba un tiempo hablando, me parecía interesante… quizás sea una chica divertida se llama Andreina, de cierta manera vivía buscando el amor aunque no muchas veces decidía demostrarlo, en fin parecía ser hermosa, es lo que me decía su Instagram el cual veía a cada instante, de hecho no la conocía y parece algo enfermo pero ya tenía algunas fotos de ella en la galería de mi celular, pero deje de pensar tonterías y me levante de la cama y me vi en el espejo, como siempre decepcionado de mis porros llenos de espinillas y sobretodo ese día que iría a verla, en fin no perdí el tiempo y termine de alistarme… pase a la cocina, di los buenos días como todos los días, comí –no recuerdo en realidad que seguramente una arepa- le escribo su respectivo “Buenos días negra” si, ella me decía “Negro” y obviamente como acabo de demostrar yo hacía lo mismo, era extraño y contradictorio porque mi color de piel es claro pero sin embargo me gustaba, no sabía de donde venía pero era un placer saber que ella era “mi negra”, nos texteamos todo el día por WhatsApp, hasta que llegó el momento de decirle que esta vez sí era seguro, si nos veríamos, en esos tiempos yo no podía distribuir mi tiempo, entre trabajar con Gloria que a veces ni su tiempo sabia distribuir bien, imaginen el mío que era su ayudante y que aparte de salir con ella para sacar mi papel de idiota salía con dos chicas más, recuerdo que luego del fastidioso día de trabajo llegue corriendo a bañarme, me cambie, me puse lo mas decente que conseguí entre mi ropa y salí agarrando dos o tres cocosettes que me había regalado una una chica hacia unos días y mi cartera donde había solo suficiente pasaje para una ida y una vuelta hacia algún lugar, y tome mi longboard quizás admito que para parecer más rebelde e intentar impresionarla un poco, la espere cerca de una para de autobuses en un punto neutro, cercana a un lugar que para mí era especial, un estilo de parque de niños abandonado donde iba a veces solo para estar solo cuando el mundo se me caía encima –cosas de adolescentes, supongo- quizás era lógico, acababa de cumplir 17 años, y no es que haya pasado mucho de eso, pero si he aprendido y sé que pudieron pasar cosas peores, luego de unos 30 minutos que se hacían infinitos pensando que no llegaría, la vi, allí estaba ella a solo unos cuantos metros de mí, era delgada, con un cabello hermoso y largo, unos labios con sus líneas muy marcadas y de un color que llamaba a desearlos, y era un color natural, eso era lo más interesante, un pantalón azul y que me disculpe mi memoria por no recordar el color de su camisa, en fin era hermosa, dispuesta a contradecir a la naturaleza y yo agradecido con ella por tan perfecta creación, recuerdo verla con el rabillo del ojo con mis audífonos puestos, concentrado en la música para parecer un poco más interesante, hasta que se acercó, me voltee a verla, se me acelero el corazón e inmediatamente de nuevo le volví a tener miedo al amor.
Ella estaba allí, frente a mí, me pare y la saludé, “mucho gusto” y de nuevo fue suficiente su sonrisa, mi corazón latía rápido y no sabía porque, quizás era brujería, quizás yo le gustaba más que ella a mí y era una loca que pensaba el amor de una manera obligatoria, pero yo sabía que solo eran historias que estaba dejando crearse en mi mente para tener excusas para no seguirla mirando, o para no pensar que debía quererla.

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